El nuevo diseño minimiza la pérdida de energía y mejora enormemente la eficiencia en el envío de datos a largas distancias.

La fibra óptica tradicional podría quedar atrás gracias a un avance científico que promete multiplicar la capacidad de transmisión de datos. Un equipo de investigadores británicos diseñó fibras huecas que guían la luz a través del aire en lugar del vidrio sólido, lo que reduce drásticamente la pérdida de señal y permite una transmisión más eficiente y de mayor alcance.

En las fibras convencionales, aproximadamente la mitad de la señal se pierde cada 15 a 20 kilómetros, lo que obliga a instalar repetidores frecuentes para amplificar y retransmitir la información. Sin embargo, con este diseño hueco, la distancia segura para la transmisión sin perder la mitad de la luz se extiende hasta unos 33 kilómetros.

Asimismo, estas fibras pueden transportar más de 1.000 veces la capacidad de las fibras convencionales y abarcan un rango mucho más amplio de longitudes de onda, incluyendo pulsos de un solo fotón. Esto último es clave para el desarrollo de redes cuánticas, donde la seguridad y la precisión de la información son esenciales.

«Si una nueva tecnología permite omitir uno de cada dos o tres edificios de repetición, se logra un ahorro de costes muy significativo», destacó Francesco Poletti, autor principal del estudio, publicado en la revista ‘Nature Photonics’.

Lumenisity, una startup derivada de la universidad y adquirida por Microsoft en 2022, será la encargada de producir estas fibras a nivel industrial, confirmando el interés de la industria tecnológica en acelerar su adopción.