La Comisión Europea presentó conclusiones preliminares en las que sostiene que funciones como el scroll infinito, la reproducción automática y las recomendaciones personalizadas podrían incumplir la normativa europea de servicios digitales.
La Comisión Europea informó que, en el marco de una investigación iniciada en 2024, detectó de manera preliminar que el diseño de Instagram y Facebook podría generar riesgos para el bienestar de los usuarios. El organismo señaló que algunas funciones de ambas plataformas, propiedad de Meta, no habrían sido evaluadas adecuadamente en relación con su impacto, especialmente en menores de edad y otros grupos considerados vulnerables.
Entre los elementos analizados se encuentran el scroll infinito, la reproducción automática de videos, las notificaciones y los sistemas de recomendaciones personalizadas. Según la Comisión, estas herramientas pueden favorecer un uso prolongado de las plataformas y, por ese motivo, forman parte de la investigación realizada bajo el Reglamento de Servicios Digitales (DSA) de la Unión Europea.
Como parte de sus conclusiones preliminares, el Ejecutivo europeo planteó que Meta podría modificar el funcionamiento de algunas de estas funciones. Entre las alternativas mencionadas figuran desactivar por defecto la reproducción automática y el scroll infinito, incorporar pausas durante el uso de las aplicaciones y revisar los sistemas de recomendación para reducir la promoción de contenidos basada en la interacción.
La investigación aún no concluyó y Meta podrá presentar sus argumentos antes de que la Comisión adopte una decisión definitiva. En caso de confirmarse los incumplimientos, la normativa europea contempla la posibilidad de aplicar sanciones económicas e imponer cambios en el funcionamiento de las plataformas.
Tras conocerse el informe preliminar, Meta manifestó su desacuerdo con las conclusiones de la Comisión Europea. La empresa afirmó que implementó nuevas medidas para la protección de adolescentes, entre ellas cuentas con configuraciones específicas para menores, controles parentales y herramientas para limitar el tiempo de uso y restringir el acceso durante la noche.
El caso se enmarca en la aplicación del Reglamento de Servicios Digitales, vigente desde 2023, que establece obligaciones para las grandes plataformas digitales que operan en la Unión Europea. La normativa exige identificar y reducir los riesgos derivados de sus servicios, y la Comisión mantiene abiertas distintas investigaciones sobre empresas tecnológicas en el marco de esa legislación.
