Starlink, la compañía de internet satelital de Elon Musk, irrumpió en Argentina hace poco más de un año y rápidamente ganó miles de usuarios en todo el país. Sin embargo, la competencia no tardó en llegar: Gallus Comunicaciones, de origen uruguayo, y Orbith, con varios años de experiencia en el mercado local, comienzan a disputarle terreno.
Gallus Comunicaciones: la apuesta regional que gana espacio
Gallus ofrece planes desde los $40.000 mensuales, un costo sensiblemente menor frente a los $56.100 que actualmente cobra Starlink. Pero su diferencial no se limita al precio. La empresa trabaja en conjunto con PyMEs, cooperativas tecnológicas, municipios y gobiernos provinciales para llevar conectividad a escuelas rurales, centros de salud y puestos de seguridad.
Este modelo de distribución le permite llegar a lugares donde los usuarios no suelen comprar directamente por internet, algo que sí exige Starlink.
Orbith, la pionera local
Otra jugadora clave es Orbith, una firma que ya opera en Argentina desde hace varios años. Su tecnología satelital KA está pensada para zonas rurales y localidades sin cobertura de redes terrestres. Ofrece velocidades de hasta 100 Mbps de bajada y 20 Mbps de subida, utilizando satélites geoestacionarios que aseguran una amplia cobertura.
Desafíos para Starlink
Si bien Starlink se mantiene como el nombre más reconocido en internet satelital, enfrenta críticas por sus elevados costos y la falta de atención al cliente en español. Con competidores como Gallus y Orbith ofreciendo alternativas más accesibles y con foco local, la compañía de Musk deberá ajustar su estrategia para no perder protagonismo en Argentina.























