La nueva actualización del sistema operativo optimiza el Explorador de archivos y reduce los procesos en segundo plano. Estas mejoras buscan ofrecer una experiencia más fluida, especialmente en computadoras de gama media.

Microsoft puso en marcha una serie de optimizaciones críticas para Windows 11 con el objetivo de resolver una de las quejas más recurrentes de los usuarios: el alto consumo de recursos. 

Según los últimos reportes de ITSitio, la nueva actualización del sistema se centra en mejorar la eficiencia energética y la velocidad de respuesta general.

El Explorador de archivos, el eje del cambio

Uno de los puntos centrales de esta mejora es el Explorador de archivos. Microsoft trabajó en reducir procesos innecesarios y optimizar el uso de la memoria RAM en esta herramienta fundamental. El resultado es una navegación más ágil y un menor impacto en el hardware del equipo, lo que permite que el sistema respire mejor durante la multitarea.

Rendimiento y seguridad sin sacrificios

La actualización no solo recorta el consumo de procesos en segundo plano, sino que también introduce mejoras en la estabilidad. Un avance destacado es la optimización de BitLocker, que ahora aprovecha de manera más eficiente la aceleración por hardware. Esto garantiza que la seguridad del disco no penalice la velocidad de lectura y escritura, manteniendo un equilibrio entre protección y performance.

Disponibilidad

Estas optimizaciones ya están siendo testeadas a través del programa Windows Insider, lo que anticipa un despliegue progresivo para el resto de los usuarios durante el transcurso de 2026. Con este movimiento, Microsoft apunta a que Windows 11 sea un sistema viable y veloz no solo en equipos de última generación, sino también en hardware más antiguo o de prestaciones moderadas.