Un estudio de The Competitive Intelligence Unit presentado en Conecta Latam revela que los Operadores Móviles Virtuales crecieron a un ritmo veinte veces superior al del mercado móvil en su conjunto entre 2023 y 2025. El fenómeno es real pero desigual: México ya compite con Europa, mientras Argentina y el Cono Sur permanecen rezagados.
En un mercado de telecomunicaciones móviles que prácticamente no crece, hay un segmento que sí lo hace y a un ritmo sostenido. Los Operadores Móviles Virtuales (MVNOs, por su sigla en inglés) representan el 8% del total del mercado móvil de América Latina, que suma más de 686 millones de líneas.
Entre 2023 y 2025, los MVNOs exhibieron un crecimiento del 21,8% anual, un avance significativo si se tiene en cuenta que el mercado móvil en su conjunto lo hizo apenas un 1,1%, según el estudio «Las tendencias regionales de los OMV» de The Competitive Intelligence Unit (The CIU).
Para entender qué es un MVNO es útil una aclaración conceptual: se trata de un operador que ofrece servicios de telefonía móvil sin poseer infraestructura de red propia. Alquila capacidad de las redes físicas de los operadores tradicionales -las antenas, las torres, el espectro radioeléctrico- y la revende bajo su propia marca, generalmente con una propuesta de valor diferenciada: precios más bajos, integración con servicios de retail o beneficios financieros, entre otros. En Argentina, por ejemplo, Imowi y Tuenti son firmas de este tipo.
De nicho a ecosistema: la evolución del modelo
El avance de los MVNOs se advierte más significativo cuando se observa que su participación en 2013 era de apenas un 0,5%, mientras ahora llega al 8%. La expectativa es que este nivel continúe en ascenso y alcance un 10,1% al cierre de 2026. Se estima que para entonces estarán activas unos 699,2 millones de líneas móviles, lo que significa que unos 70 millones podrían pertenecer a distintos MVNOs, prácticamente el equivalente al mercado móvil completo de un país importante.
Fernando Esquivel, director de Market Research de The CIU, que presentó el informe durante el evento Conecta Latam, describió esta expansión como una transformación estructural del negocio. Se trata de una evolución del modelo que pasó de ofertas de nicho hacia esquemas de ecosistema. En otras palabras, los MVNOs dejaron de ser propuestas marginales para convertirse en actores integrados a cadenas de valor más amplias: supermercados, bancos digitales, proveedores de banda ancha.
México: el caso de referencia regional y mundial
México es, sin dudas, el país que ostenta el mayor nivel de participación de MVNOs, con un 19% del mercado, nivel que les permite ser señalados como el segundo operador móvil del país. Ya cuenta con 56 operadores móviles virtuales activos y más de 160 licencias otorgadas.
Todos operan sobre las redes de Telcel, AT&T y Altán Redes. Entre todos generan un volumen de negocios superior a los 6.063 millones de pesos mexicanos -más de 345 millones de dólares- en el tercer trimestre de 2025, equivalente a un crecimiento interanual del 35,1%.
«México ya juega en esta liga. Ya casi somos Dinamarca, 19% en México y creciendo muchísimo», subrayó Esquivel. La comparación con el país escandinavo no es casual: Dinamarca es uno de los mercados con mayor penetración de MVNOs en el mundo.
El actor central de ese éxito tiene nombre y apellido corporativo. El líder, y también uno de los principales responsables del ascenso del segmento, es Bait, el MVNO de Walmart, que concentra el 64% de participación en el país. Bait reporta 26,4 millones de suscriptores: el MVNO más grande del mundo, según Esquivel.
El nuevo usuario: la cobertura ya no alcanza
El éxito de los MVNOs también refleja un cambio profundo en el comportamiento de los usuarios móviles. En la actualidad, la cobertura dejó de ser el principal factor de decisión. Ahora, la elección pasa más por los beneficios adicionales, los programas de fidelidad y las ofertas vinculadas a otros productos o servicios.
Esquivel lo ilustró con datos concretos: «En 2024 teníamos que la elección pesaba un 60% de cobertura; hoy, 42,5%. Si no es cobertura, te puedes enfocar en otras cosas de mucho más valor».
Sin embargo, ese modelo tiene un límite. Mientras el ARPU -ingreso promedio por usuario- del mercado total ronda los 145,1 pesos (8,31 dólares), el de los MVNOs es de 69,5 pesos (3,98 dólares), menos de la mitad. El consumo de datos también es menor: 3,8 GB mensuales contra 6,4 GB del promedio general. Son usuarios más económicos y con menor apetito de consumo, lo que plantea un desafío de monetización a mediano plazo.
El mapa regional: Brasil con fintech, Colombia con Virgin, Ecuador con Tuenti
Después del liderazgo de México, se ubica Brasil, con una participación del 6% de los MVNOs y 16,22 millones de líneas. El factor que impulsa su crecimiento es la asociación con los servicios financieros. El caso de Nucel, el MVNO de Nubank, es un ejemplo de ello, aunque el liderazgo corresponde a Algar Telecom, con un 37,1% de share. En este país el segmento prácticamente se duplicó de un año al otro.
En tercer lugar se ubica Colombia, con una participación del 6,5% y 6,2 millones de líneas móviles virtuales, donde Virgin Mobile concentra el 50,4% del mercado. La cuarta posición es de Ecuador, con una participación del 12,3% y 2,25 millones de líneas, donde Tuenti -de la ex Movistar- concentra el 88,9% del mercado.
Argentina: 2,1% de participación y una oportunidad sin aprovechar
El dato más relevante para el mercado local es también el más incómodo. Argentina exhibe una participación de apenas el 2,1% de parte de los MVNOs, con 1,5 millones de líneas móviles virtuales. Chile, en tanto, llega a un 1,7% del mercado con MVNOs, con VTR liderando el segmento. Perú alcanza apenas el 1,1%.
Para Esquivel, estos bajos niveles de penetración representan una oportunidad para buscar modelos de negocios que permitan impulsar al segmento. Dicho de otro modo: donde otros ven estancamiento, el análisis sectorial ve un mercado virgen.
La brecha con los mercados desarrollados es elocuente. En Europa, la participación de los MVNOs es del 19%, mientras que en Estados Unidos ese nivel llega al 15%. América Latina, con su 8% promedio -traccionado fuertemente por México-, todavía tiene un largo recorrido por delante. La pregunta para Argentina es si el país encontrará el modelo de negocio que le permita sumarse a esa tendencia, o si seguirá mirando el fenómeno desde afuera.





















